Ser capaces de reducir los tiempos improductivos en nuestros procesos industriales es clave para mejorar la eficiencia. Uno de los tiempos improductivos de mayor incidencia en las fábricas es muchas veces excesivo tiempo de cambio de máquina o set-up, ya que cada minuto que una línea de producción está detenida puede representar importantes pérdidas económicas.
Para solucionar esto, disponemos de una metodología denominada SMED (Single Minute Exchange of Die), que es una de las herramientas más efectivas dentro de la filosofía del Lean Manufacturing.
¿Qué es SMED y por qué es importante?
SMED, desarrollado por Shigeo Shingo en Toyota, significa Cambio de Matriz en Minuto Único. Su objetivo es reducir los tiempos de cambio de herramienta o formato a menos de 10 minutos. Su aplicación permite a las empresas:
- Aumentar la flexibilidad de la producción.
- Reducir tiempos muertos y aumentar la capacidad productiva.
- Disminuir los costos asociados a paradas de máquina.
- Facilitar la producción en lotes más pequeños, reduciendo inventarios.
Etapas para implementar SMED
Observar y analizar el proceso actual: Registrar en video el cambio de máquina, identificar cada actividad realizada durante el set-up y cuantificar el tiempo total del proceso
Separar tareas internas y externas: Las Tareas internas son las que solo pueden hacerse con la máquina detenida y las Tareas externas pueden realizarse con la máquina en funcionamiento.
Convertir tareas internas en externas: Por ejemplo, preparar herramientas y repuestos antes del cambio, usar carros de cambio rápido con todo el material necesario, estandarizar y preconfigurar ajustes para minimizar la necesidad de calibraciones manuales, etc.
Optimizar el proceso y eliminar desperdicios, implementando mecanismos de ajuste rápido (Poka-Yoke, herramientas sin tornillos, etc.), usando sujeciones automáticas para reducir tiempos de fijación, digitalizando registros de configuración para evitar ajustes manuales innecesarios, etc.
Beneficios
Los principales beneficios que puede obtener una empresa industrial haciendo uso de SMED son:
- Reducción de tiempos de cambio de máquina en un 50% o más.
- Mayor flexibilidad para adaptarse a la demanda del mercado.
- Menos desperdicio de materiales y menor consumo energético.
- Reducción de la fatiga del operario y mayor ergonomía en el proceso.
Como podemos observar, el SMED permite optimizar el uso del tiempo en las fábricas, reduciendo costes, mejorando la productividad y permitiendo que nos adaptemos a una producción más flexible sin tener que acometer grandes inversiones.

Especialista en optimización y control industrial. Profesor del área de Mantenimiento y Producción en SEAS, Estudios Superiores Abiertos, centro de formación online del Grupo San Valero.